sábado, 15 de noviembre de 2008

Probada colaboración entre ETA y FARC

Hace algún tiempo publicamos en esta bitácora algo sobre esta tenebrosa relación, cuando el rio suena...

La Fiscalía pidió este viernes a la Audiencia Nacional que investigue las relaciones entre los terroristas de ETA y las FARC, que, según las investigaciones del Ministerio Público, han existido al menos desde 1993 hasta 2007. El fiscal Vicente González Mota, además, reclamó ayer al juez Eloy Velasco, a quien le ha caído por reparto el caso, que dicte órdenes de busca y captura internacional contra los cinco etarras que supuestamente recibieron e impartieron cursos en los campamentos de las FARC en la selva colombiano-venezolana.

La querella del Ministerio Público va dirigida contra: Iñaki Domínguez Atxalandaburo y un etarra conocido como Martín Capa, que habrían sido profesores en cursos de explosivos; y contra José Ignacio Etxarte Urbieta, José Ángel Urtiaga Martínez, Arturo Cubillas Fontán, que habrían recibido clases sobre manejos de bombas. Además, González Mota reclamó al juez que identifique a otros tres miembros de la banda que supuestamente pasaron por la selva: Enrique, Dani e Indio.

Según la Fiscalía, estos cursos, que duraron 20 días, fueron impartidos por los etarras en agosto del pasado año y en ellos se dieron «sesiones teóricas y prácticas sobre el manejo del explosivo C-4» y sobre la utilización de «teléfonos móviles como mecanismos de iniciación de cargas explosivas». Incluso, se habló de la posibilidad de hacer adiestramientos conjuntos «sobre el manejo de misiles tierra-aire».

Foto: "Collar Bomba colocado por las FARC. Víctima muerta al tratar de quitarle el collar. Explosivitas también murieron. Publicado en el Diario El Nacional edición del día 19/01/08 página A11".

1 comentario:

Revista semanal virtual SAFE WORLD dijo...

En efecto, ETA colabora con las FARC y sin duda alguna con otros grupos terroristas como Hamas o Hezbollah porque la globalización también alcanza al terrorismo y las diferentes organizaciones comparten recursos creyendo que forman parte de una especie de hermandad terrorista aunque cada grupo tenga su idiosincrasia; por lo general, lo que les une es ganar dinero procedente del tráfico de drogas y armas si bien se escudan en reivindicaciones políticas cuando no son más que mafias del crimen. No miran por el interés o beneficio de las personas a las que dicen defender, sino por su propio y lucrativo interés.
http://safetyandinformation.blogspot.com/2008/10/normal-0-21-false-false-false.html