domingo, 28 de octubre de 2007

Shoá


“Yo les daré en Mi casa, y dentro de Mis muros, recordatorio y nombre (un “yad vashem”)… que nunca (les) será quitado”. (Isaías, capítulo 56, verso 5).


Yad Vashem, órgano responsable por la memoria de los mártires y héroes del Holocausto, fue fundado en 1953 por decreto de la Kneset de Israel. Desde sus comienzos, se le ha encomendado a Yad Vashem la documentación histórica del pueblo judío durante el Holocausto, preservando la memoria y la historia de cada una de las seis millones de víctimas, e impartiendo el legado del Holocausto a las generaciones futuras por medio de sus archivos, su biblioteca, su escuela, sus museos y a través del reconocimiento a los Justos de las Naciones.
Ubicado en Har Hazicaron, el monte de la memoria, en Jerusalén, Yad Vashem es un vasto complejo que se va extendiendo a través de sus senderos arbolados que conducen hacia museos, exposiciones, archivos, monumentos, esculturas y sitios recordatorios.
Los Justos de las Naciones son “la gente buena” de la época de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Sus acciones resaltan especialmente por el hecho que los judíos fueron perseguidos en todo lugar durante esos a ñ os, y prácticamente no se encuentran países y sociedades que los defendieron.
Sirva un grano de arena para no olvidar.

2 comentarios:

apostillar dijo...

Oviedo
El Comité Central del Partido Comunista de Asturias (PCA) aprobó ayer una resolución, en la que critica la concesión del Premio Príncipe de Asturias de la Concordia al Museo de la Memoria del Holocausto de Jerusalén, porque consideraron que supone un «respaldo moral indirecto» a los impulsores de «políticas genocidas contra el pueblo palestino».

En la resolución, los máximos responsables del PCA consideraron «inoportuna» la concesión del premio Príncipe de Asturias al Museo «ignorando» se trata de una institución vinculada Israel, que «lleva largos años cometiendo contra el pueblo palestino abominables crímenes».


¡Que deleznable barbaridad!

Guerreros de Luz. dijo...

Sea cual sea la situación actual , el holocausto es innegable .

Y todavía demasiado penosamente reciente como para que nadie heche tierra encima .

Cualquier reconocimiento a cualquier víctima de semejantes atrozidades es , en si , siempre noble y necesaria para no olvidar lo que todavía puede pasar.